No escribo para vivir, vivo para escribir: EL AMIGO PRECISO

 (De la obra “Conversaciones en la soledad” Ediciones – julio 2011)

Por Helen Fares de Libbos.

La historia del reloj es tan grande como la humanidad, está llena de anécdotas y en cada tic-tac se esconden alegrías y tristezas, también encierra estilos, colores y moda.

La historia del reloj se vive cada segundo, han pasado siglos… y es gracias al reloj que ha sido posible medir el tiempo y registrar los hechos de acuerdo a él.

Los relojes nunca paran, están moviéndose las 24 horas del día, en la noche, cuando dormimos, ni siquiera se siente.

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