DESASTRE NATURAL

Por Helen Fares de Libbos.

En los 42 años que llevo viviendo muy cerca al cantón norte y a la escuela de caballería de la 106 en Bogotá, jamás habíamos vivido un desastre natural y menos de esa magnitud.

El sábado 12 de noviembre fue un día inolvidable para todos los habitantes de este sector, ya que se derrumbó parte de la montaña que colinda con este barrio, taponando la quebrada de Usaquén y provocando su desbordamiento, afectando toda la localidad, por lo que hubo ríos de agua, generando pánico y zozobra por largo tiempo. Fue suspendido el servicio de agua y energía. Por mucho tiempo estuvimos en tinieblas, se vio perjudicada la movilidad, afectando gran parte de carrera 7 y sus alrededores. Con automotores que duraron atrapados hasta 5 horas en medio de ese diluvio, locales y establecimientos inundados, es algo indescriptible, para mí fue algo terrible, les narro lo vivido por mi familia y por mí, espero que el resto de la ciudad y del país no hayan vivido algo igual o peor, pero gracias a Dios se superó todo.

Hoy empieza un nuevo y esplendoroso día soleado, esperamos que todo el clima mejore para el bien de toda la humanidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *