EL BAMBÚ SIGUE DEMOSTRANO SU EFICIENCIA, ECONOMÍA Y BELLEZA

Por Rafael Chavarro.

Los tiempos son de reducción de huella de carbono en todos los ámbitos y procesos constructivos e industriales del planeta. Se requiere con carácter de urgencia iniciar la ruta inaplazable de la descontaminación y de la convivencia amable con el Ambiente.

Aunque aún es inevitable el uso de aceros y concretos, porque nuestra mentalidad y la restringida oferta de nuevas prácticas, usos y materiales, así lo imponen, es menester iniciar un profundo proceso de racionalización en el que toda la sociedad debe participar.

Intentamos acentuar la utilización de materiales y respuestas tradicionales, rescatadas del olvido y necesarias para paliar los efectos gravosos para el mantenimiento de una atmosfera sana.

Recorriendo el hermoso paisaje de la represa de HidroPrado, mientras adelantamos la construcción de un restaurante casi flotando sobre el embalse, resuelto parcialmente y con acatamientos a nuestros códigos antisísmicos, con estructuras de metal y concreto, pero orientándolo a un empleo mayoritario y expreso de bambú, maderas crudas, arcillas y fibras, materiales estos que revisamos, proponemos y utilizamos en variadas soluciones residenciales y turísticas de este entorno.

Maestros y trabajadores expertos en el uso y construcción de este material – Benjamín Suárez y Paco Lombo Jáuregui- son cultores magníficos y necesarios de toda esta tecnología que intentamos rescatar y promover.

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