Luces, modelado, animación y acción

Foto de Kelly Sikkema en Unsplash

Por Maria Alejandra Tangarife Toro | 30/03/2021.
Una niña de cabello azul discute con su madre ojos de botón, esta la arrastra hasta un cuarto que cuando entran tiene puerta, pero al cerrar se convierte en una pared fría y condenada. Ver el fragmento anterior de Coraline y la puerta secreta es posible gracias a la animación, el recurso artístico –bien sea digital, manual o híbrido– que permite poner dibujos en movimiento.

Una de las primeras películas animadas fue creada en 1902, por Georges Méliès, cuando el cine apenas llevaba 7 años entre la invención del Kinetoscopio y la primera proyección de los hermanos Lumière; fue entonces El viaje a la luna un precedente, con “treinta escenas, más de un mes de rodaje, 260 metros de película y un coste muy elevado para la época”, según un documento que relata la vida y obra de Méliès. Fue, pues, una película importante tanto para la animación, como para las historias de ciencia ficción, ya que ese viaje estaba inspirado en el libro de Julio Verne De la Tierra a la Luna.

A partir de ahí, han existido producciones cada vez más grandes, en las que muchas personas trabajan componiendo paisajes, modelando personajes, cuidando cada expresión, para poner movimiento segundo a segundo, frame por frame.

A pesar de que no vemos seres humanos en pantalla mientras disfrutamos El increíble sr. Fox (Wes Anderson), Coraline y la puerta secreta (Henry Selick) o El viaje de Chihiro (Studio Ghibli), no quiere decir que no haya tal participación humana; al contrario, se necesitan decenas o cientos de artistas para lograr terminar uno de estos filmes. Además de las áreas de dirección y producción, que son necesarias en cualquier película, la fortaleza de una animación se encuentra en el departamento de arte.

En las primeras etapas del rodaje entra en juego el artista conceptual, es quien pone las ideas en ilustraciones para que todo tenga un mismo estilo visual, acordado entre esta persona y la dirección. El diseñador se encarga de crear la identidad visual de ciertos elementos como la tipografía y el merchandising.

Ahora, dentro de los puestos en los que se trabaja más tiempo es en el de modelado, es una persona que se encarga de crear los personajes en 3 dimensiones -en ocasiones en 2- basándose en el trabajo previo del artista conceptual. Debido a que todo es un sistema y una cadena, de acuerdo con el trabajo del modelador, el artista de texturas se encarga de dar detalles a esos personajes, en la piel, en el cabello, en la tela de las prendas de vestir y en la selección de colores. Además, otro papel importante entre el modelado y la animación, es la persona encargada del Rigging, es quien crea el esqueleto con el que los animadores tendrán la posibilidad de cambiar de posición a los personajes al momento de rodar.

Continuando, el animador de personajes toma los personajes para darles vida, para que actúen según el guion o storyboard, con la misión de cumplir cada gesto y expresión necesaria en cada escena. Y a partir de estos, se generan muchos más cargos que cumplen roles dentro de la iluminación, composición de los sets, efectos especiales que no pueden o no es eficaz moldear, montaje, edición de color y, por supuesto, banda sonora.

Hoy la tecnología pone a disposición muchos equipos técnicos y softwares que facilitan y embellecen las producciones, pero siempre detrás de cada película animada habrá un sinnúmero de personas creativas y artistas visuales trabajando en equipo. Gracias a esa cadena es posible que hoy veamos una niña de cabello azul que discute con su madre ojos de botón.

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