Estudiantes aeronáuticos de Pekín habilitan condiciones para vivir en una base lunar

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Por Martín Casanova Piraquive | 21 de marzo de 2021.
Ocho estudiantes de la Universidad de Beihang, en Pekín, establecieron un periodo de un año y cinco días, en los 120 metros cuadrados del laboratorio Yuegong (“Palacio de la Luna”), batiendo un gran récord de permanencia espacial.

Cuatro hombres y cuatro mujeres pertenecientes a la facultad de aeronáutica de la Universidad de Beihang de entre 24 y 30 años, se separaron en dos grupos que se relevaron dos veces durante el proceso: el primer grupo estableció un periodo de 65 días de permanencia en el interior del laboratorio Yuegong, antes de ser sustituido por el segundo que duró 200 días. Un año antes del experimento completado por los ocho jóvenes, ya se había llevado a cabo, otra prueba menos codiciosa de 180 días.

Este experimento de permanencia espacial tuvo lugar en el laboratorio Yuegong de la Universidad de Beihang en Pekín, en una cabina de 160 metros cuadrados, que cuenta con un sistema de soporte vital biorregenerativo (BLSS), en donde se comprobó que seres humanos, animales, plantas y microorganismos pueden coexistir en un ambiente cerrado que imita una base lunar.

Esta prueba experimental arrancó el 10 de mayo de 2017, con un lapso de 370 días y con una tercera etapa de 110, y fue dividido mediante tres fases de 60, 200 y 110 días. En la finalización de este tiempo, el primer grupo regresó y completó los 105 días restantes, donde fueron recibidos con aplausos por parte de académicos, investigadores y compañeros estudiantes de su Universidad.

Este laboratorio de investigación científica espacial china cuenta con tres módulos estructurados con un área total de 160 metros cuadrados, a partir de dos zonas que se encuentran divididas, las cuales, consisten en un huerto de cultivos de fruta y verduras bajo luces LED y un espacio habitual separado para los estudiantes, mediante una habitación con cuatro camas, una sala, un cuarto de baño, cocina y una habitación para la cría de insectos.

Los dos grupos de estudiantes durante su permanencia en el laboratorio Yuegong, obtuvieron el 98% de recursos reciclables, utilizando un 2% de elementos biodegradables como papel higiénico, productos de limpieza y semillas de varias plantas que recibieron del exterior. Durante el proceso del experimento, los estudiantes tenían como objetivo, desarrollar técnicas para realizar la función del sistema, arreglar su estabilidad en condiciones de un extenso funcionamiento y establecer el cambio de turno de las tripulaciones en la Luna u otros cuerpos celestes.

Los investigadores también analizaron el estado físico y mental de los voluntarios y estudiaron los resultados de la prueba. Por lo tanto, los 8 estudiantes tuvieron acceso a Internet, jugaban ajedrez, practicaban yoga, estudiaban inglés y escuchaban la radio y cada semana, eran sometidos a exámenes médicos. También se implementó la posibilidad de desarrollar equipos BLSS que pueden mantenerse en laboratorios espaciales y en sondas que van hacia la Luna y a Marte en el futuro.

Los sistemas de soporte vital biorregenerativo (conocidas por sus siglas en inglés como BLSS), son componentes artificiales en dónde el oxígeno, el agua y las principales fuentes de alimentación comienzan a reciclarse mediante el uso de la biotecnología, para formar un medio ambiente similar al de la Tierra. Según los participantes de este experimento, explican que este proceso es la tecnología más avanzada de apoyo a la vida, pero también es el avance más prioritario y complejo en las actividades de exploración tripulada del espacio exterior. Por lo tanto, países como Estados Unidos, Rusia, Japón o la Unión Europea llevan trabajando desde hace décadas, en la realización de diversas versiones de esta tecnología.

En el transcurso de este experimento, más de 35 especies de plantas fueron sembradas dentro del laboratorio Yuegong, siendo en su mayoría, cultivos de fresas, trigo, patatas, soja, tomates y pepinos. Una vez dentro de la base, estos cultivos comenzaron a recibir todo el oxígeno necesario para la tripulación y a eliminar todo el dióxido de carbono producido. Según El país, “el nivel de oxígeno se mantuvo estable incluso en los momentos de relevo entre los dos equipos, con fluctuaciones leves siempre dentro de los niveles de seguridad”.

Dentro de la base, el agua potable comenzó a obtenerse de la condensación de una máquina purificadora sin ser extraída del exterior. residuos desechables como la orina y el agua sucia, se trataron en un biorreactor y se desinfectaron con rayos UV para ser utilizados como nuevo líquido potable para regar las plantas. Los desechos de las plantas se emplearon para los cultivos y sirvieron como alimento a gusanos, que a su vez, eran tratados y cocinados en una especie de bollo, aportando un suplemento de proteína animal a los estudiantes.

Hao Liu, profesor de astronáutica de la Universidad de Beihang, comprobó que el sistema BLSS funcionó bien durante el largo periodo en que los 8 estudiantes permanecieron dentro del laboratorio. Los investigadores también exploraron el mecanismo en el que la luz afecta los ritmos biológicos y emociones de los seres humanos y lograron mejorarla, a través de la tecnología UV que fue puesta en los cultivos verticales.

Los científicos comenzarán a analizar los datos del estado físico y psicológico de los 8 participantes de la facultad de aeronáutica para desarrollar un sistema más compacto de soporte vital biorregenerativo (BLSS), para que se logre instalar en laboratorios espaciales y sondas de exploración lunar y marciana. Por lo tanto, los científicos del ambicioso programa espacial chino, comprobaron que en los primeros años de funcionamiento la base, circule en operación principalmente por robots, y astronautas que puedan desplazarse para misiones más prolongadas de corta duración, entre 2036 y 2045.

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