ASÍ PASÓ: 1972, MANAGUA, EL OTRO HIJO DE SOMOZA

Por Jairo Ruíz Clavijo

El reloj de la catedral queda clavado, para siempre, en la hora en que el terremoto alza en vilo la ciudad. El terremoto sacude a Managua y la destroza.

Ante la catástrofe, Tachito Somoza prueba sus virtudes de estadista y empresario. Decreta que los albañiles trabajarán sesenta horas semanales sin ganar ni un centavo mas y declara:

-Esta es la revolución de las oportunidades.

Tachito, hijo de Tacho Somoza, ha desplazado a su hermano Luis del trono de Nicaragua. Graduado en West Point, tiene mejores uñas. A la cabeza de una voraz bandada de primos segundos y tíos terceros, se lanza sobre las ruinas: él no ha fabricado el terremoto, pero lo cobra.

La tragedia de medio millón de personas sin casa es un espléndido regalo de navidad. Somoza trafica desaforadamente con escombros y terrenos; y por si fuera poco, vende en Los Estados Unidos la sangre donada a las víctimas por la Cruz Roja Internacional. Después profundiza este filón descubierto gracias a las aciagas circunstancias, demostrando mas iniciativa y espíritu de empresa que el conde Drácula, Tachito Somoza funda una sociedad anónima para comprar sangre barata en Nicaragua y venderla cara en el mercado norteamericano.

(Nicaragua: la revolución sandinista. Una crónica política (1855/1979. México, Era, 1982)

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