Un solo grito
Por Jorge Enrique Santacruz “Se afilan cuchillos…tijeras” y no eran las 8 y ya en la calle se oían esos gritos de los paisanos ofreciendo sus servicios. “Compro oro viejo”, “Cambio lo que sobre”, “se arreglan estufas, radios”, “compro chatarra”… pero ya había pasado el de la leche con su campana y su grito característico:




